Presiento
Presiento una noche larga
de vientos y soledades,
donde la noche es eterna.
lo mismo que mis pesares.
Presiento que no me entienden,
ni me quieren entender,
porque yo hablo de amor
y ellos de padecer.
Con un látigo en la mano
los eché del templo un día,
y han vuelto con armamento,
para aumentar mi agonía.
Borrachos de su poder
con egos desorbitados,
jugando a ser como dioses,
sin saber que son humanos.
No creen que van a morir,
piensan que serán eternos,
y no saben que sus casas,
son para ellos infiernos.
Cuerno, mentiras, engaños,
fraudes envidias miserias,
pero se lavan las manos
después de hacer las guerras.
Presiento lo que presiento
y me da miedo presentir,
que los que no creen en nada
se están riendo de mi.
